Revisión técnica
Identificar problemas de funcionamiento y dependencias que necesitan atención.
Mantenimiento y optimización web
Soporte para que tu web siga funcionando y pueda evolucionar: revisar incidencias, actualizar contenidos y planificar mejoras. Trabajo con clientes de toda España y estudio también webs desarrolladas por otras personas.
Antes de mantener una web revisamos cómo está construida, quién la aloja y qué accesos y copias existen. El soporte necesita un alcance tan claro como el desarrollo.
Identificar problemas de funcionamiento y dependencias que necesitan atención.
Medir la carga y priorizar mejoras en imágenes, recursos y comportamiento en móvil.
Revisar navegación, formularios, títulos y problemas de uso para proponer cambios concretos.
Definir tareas, frecuencia y condiciones de atención si necesitas continuidad.
Comparte la dirección de tu web, su tecnología si la conoces y las tareas que necesitas cubrir. Revisamos alojamiento, accesos y copias antes de acordar qué podemos mantener y con qué frecuencia.
Si necesitas una tarea concreta, podemos definir un encargo cerrado. Si tu web requiere atención regular, acordamos un mantenimiento con tareas, frecuencia, canales y tiempos de atención por escrito.
Resolver un error, modificar una sección o añadir una función. Primero se distingue el diagnóstico de la intervención necesaria.
Planificar revisiones, cambios y seguimiento de incidencias. La propuesta especifica qué trabajo entra y cómo se valora lo que queda fuera.
Revisar qué componentes necesitan actualizaciones y qué sistema de copias y recuperación existe. La ejecución y frecuencia de estas tareas se acuerdan según la tecnología.
Medir imágenes, recursos y comportamiento para priorizar cambios. Comparar las mediciones antes y después permite comprobar su efecto.
El coste depende de la tecnología, el estado de la web y la atención que necesita. Antes de contratar quedan definidos las tareas incluidas, la periodicidad, los tiempos de respuesta y las condiciones de continuidad. El alojamiento, las licencias y los servicios externos se identifican por separado cuando corresponda.
Sí, después de revisar su tecnología, estado y accesos. Si falta información o hay problemas previos, se explica qué revisión hace falta antes de asumir su mantenimiento.
Sí. Una intervención puntual puede cerrarse por sí misma. Si después necesitas continuidad, se prepara una propuesta separada de mantenimiento.
El mantenimiento cubre las tareas acordadas para conservar y atender la web. Una nueva integración, un rediseño o un módulo pueden ampliar el alcance y presupuestarse aparte.
Los horarios, canales y tiempos de respuesta se acuerdan expresamente. Una respuesta inicial y la resolución de una incidencia no son lo mismo; no se da por incluida atención permanente.
Podemos acordar revisiones técnicas de rastreo, títulos, enlaces o rendimiento. La creación de contenidos y una estrategia continuada de posicionamiento requieren su propio alcance.
No necesariamente. Primero revisamos el entorno actual. Si una limitación aconseja migrar, se explica el motivo y se presupuesta el cambio antes de hacerlo.
Un cambio pequeño también es un proyecto.